lunes, agosto 01, 2005

Viajando y lecturas

Bueno, como dije, iba a hacer una crónica de cómo fue el viaje y todo eso. Tampoco es que haya gran cosa que contar, pero algo es algo.

Empezamos por el miércoles, saliendo la familia al completo (la pequeña Aris se quedó en un hotel para perros... y yo sigo sintiéndome incómodo, me da cosa dejar a una perra que aún no ha cumplido dos años lejos de su familia). En fin, el caso es que nos vamos para El Rompido, en Huelva.
Todo va normal hasta que uno de los pilotos del coche se enciende. Mi madre consulta el manual y dice que, si esa luz se enciende, es que el motor va mal. Pero claro, el coche seguía tirando como si nada ocurriera, aunque estábamos ya con la idea de salir del coche con el miedo de que saliera ardiendo el motor. Tras parar en una estación de servicio y tras echar un vistazo, vimos que era algo del aire acondicionado. Es decir, podíamos seguir sin problemas, que el motor no se estropearía, pero el aire acondicionado se acabó para el resto del viaje (no había que arriesgarse).

Llegados a El Rompido, nos encontramos con el hotel a medio hacer... bueno, tres cuartas partes estaba hecho y lo habían abierto y todo, pero no había ni piscina cubierta, ni jacuzzi, los jardines estaban a medio plantar... y los albañiles, jardineros y demás por ahí andando. Eso sí, tenían un buffet tanto para la cena como para el desayuno que quitaba el sentido
Pero sería de tontos no quejarse por estar en un hotel inacabado. En la recepción del hotel fueron muy amables al podernos ayudar con el asunto. De hecho, nos consiguieron sitio en un hotel de Conil de la Frontera (Cádiz) de la misma cadena hotelera. Hay que decir que mi madre fue quien se puso más contenta, ya que había estado antes en ese hotel y le había encantado.

Al día siguiente, y tras una breve visita a Isla Cristina (Huelva) y Faro, en Portugal, fuimos rumbo a Conil. Mi madre estuvo hablando de prolongar nuestras mini-vacaciones y quedarnos también el sábado. No hubo problema. Al fin y al cabo, habíamos perdido todo un día en el otro hotel...

El hotel de Conil era mucho mejor que el de El Rompido, además de que tenía más años de antigüedad, por lo que no había problemas de si estaba o no acabado. ;P
Y vamos, si el buffet del otro hotel estaba muy bien, el de Conil ya se salía de todos los esquemas. Uf... es que esa comida, tan rica, tan bien hecha... a uno se le hace la boca agua sólo pensando en ella.
El plan durante el viernes y el sábado fue sencillo: playa, piscina, jacuzzi, actividades con los monitores de animación, paseo por Conil (aunque me costó creérmelo, en una papelería modesta me hice con Los mitos de Cthulhu y con Ubik), buena comida... Uno pensará que esto llegaría a cansar, pero con tantas actividades que hacer en el hotel y visitando Conil, uno no se aburre.

La verdad es que ha estado todo muy bien... a partir de cuando llegamos a Conil. Pero vamos, estoy más relajado, menos aplatanado... así que tengo que ponerme con todo lo que tenga pendiente por ahí.

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Y de paso, comento mis últimas lecturas...

- Lobo Solitario y su cachorro, volumen 2: Un amigo mío me lo ha dejado (ayer me dejó también el 3). Y no puedo sino rendirme ante la grandeza de este manga. Las viñetas son obras de arte, casi todo hecho a tinta, gran expresividad, historias magníficas... Ciertamente, si hay que señalar un cómic de samuráis que merezca, y mucho, la pena, me quedo con éste... y con Usagi Yojimbo, aunque Lone Wolf & Cub es grandioso.
Ahora estoy leyendo el tercero y... en fin, un servidor ha quedado gratamente sorprendido con este manga. Había oído muy buenas críticas sobre él, pero creo que todas se quedan cortas, la mía incluida (que, además, es escueta). Realmente no hay palabras para describir este manga, por mucho que lo intentemos.

- Ángeles y Demonios: La verdad es que acabé leyéndolo por compromiso, ya que fue un regalo de hace un tiempo. Me pregunto qué verá la gente en Dan Brown y su obra como para convertir su Código da Vinci o este Ángeles y Demonios en best-sellers.

Narrativamente, no me parece nada del otro mundo; es más, en varias descripciones se abusa de la simplificación y del "parece un..." o "no es como se lo imaginaba", lo cual, ciertamente, no ayuda a meterse en el ambiente, amén de hacerte pensar que Dan Brown no leyó mucha literatura en su niñez y adolescencia (y dudo que ahora tampoco lea mucho).

La historia trata de ser una obra de ficción en torno a la Iglesia Católica, los Illuminati y la antimateria, con misterio añadido y referencias a los artistas del Renacimiento. Lo que nos queda finalmente es pastiche con datos más que dudosos sobre la Iglesia Católica, los Illuminati y el Renacimiento (no me extrañaría que el señor Brown consultara estas webs de misterio y fenómenos paranormales para documentarse), un planteamiento de la historia mil veces visto en otras novelas y personajes que no conectan con el lector, sin carisma: el soso de Robert Langdon, el vicioso del hassassin, la pedorra de Vittoria, los apáticos (y antipáticos) Guardias Suizos... creo que el único personaje que se puede salvar es el camarlengo, y para de contar, que tampoco es que sea todo un personaje.
Y he oído que El Código da Vinci, que es posterior, tiene un planteamiento parecido... Madre mía, la que se nos viene...

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Iba a hablar también del décimo planeta, recién descubierto, pero tampoco es que se sepa mucho de él... Solamente que se llama 2003 UB313, que es una bola de roca y hielo, que está a 14.400 millones de kilómetros del Sol y que es 1,5 veces mayor que Plutón.
Así que mucho no hay que comentar...