domingo, octubre 02, 2005

Tryin' to be a MaGdrileño

Ya que no tengo el yeso y más o menos puedo andar (no sin la ayuda de una muleta, aunque no siempre me hace falta), ya podía salir de la Universidad e internarme por los Madriles. Y... ¿qué mejor que hacerlo junto con los MaGdrileños?

Tras ver que podía tener solución el hecho de que me hicieran la cobra con las convalidaciones (tres de las asignaturas que creía convalidadas al final no lo eran, pero como aún no he hecho la matrícula estoy a tiempo de hacer cambios, casi inapreciables, en mi horario de clases :P), necesitaba despejarme después de los estudios. Sábado tocaba la quedada de los integrantes madrileños del foro Manga a Gritos (por si no sabéis lo que es ser un MaGdrileño) y yo estaba invitado. Claro, no iba a rechazar una invitación para poder estar lejos de las facultades (estarán cerradas en fin de semana, pero siguen estando ahí xD) y los apuntes. Claro que también contaba con el componente friki (ojo, que si no fuese una quedada friki, también me iba, ¿eh? :P).

Pues nada, voy a intentar pillar el autobús que va de Villaviciosa de Odón a Príncipe Pío. Yo leí que salía a las 16:30, pero resulta que no, que es a las 16:20... Pues llego casi a las 16:21 y el autobús ya se iba. Un buen comienzo, sin duda...
Tocaba esperar el de las 16:40... el de las 16:40 que llegó a las 16:50... y que no llegó hasta las 17:30 a Príncipe Pío cuando se suponía que a las 17:15 estaría allí. Pero es que entre que en cada parada se tiraba el autobús quieto un minuto debido a la cantidad de gente que subía al bus y que esa misma cantidad de gente, que juraría consiguió hundir el autobús, hacía que fuésemos muy lentos.

Total, llegué a Príncipe Pío y le indiqué a Tonk (espero que no os importe que me refiera a ellos por sus alias) que ya estaba allí. Fuimos para la estación y allí nos encontramos con Drojan. Los tres fuimos en metro hasta Nuevo Ministerios y de ahí a Barajas para tratar de llegar a nuestro destino: la casa de Gooey, lugar de la quedada. A todo esto, nos encontramos con Al yendo p'allá.
Ya estaban allí Gooey (lógico), Xian y Yerk [más peña del MaG, sí] y tras comprabar provisiones (compuestas por palomitas, patatas fritas y refrescos, como tiene que ser), subimos a casa de Gooey. Tras invadir su habitación y colocar las consolas en el salón, llegó Lok también a la casa. Así que todos estábamos reunidos. Perfecto...

Ah, no lo había dicho antes, pero ésta era una quedada más bien videoconsolera. La Dreamcast y la Game Cube, no sé por qué, pero no echaron humo de tanto jugar.

En fin, vamos a lo que vamos: ¿a qué jugamos?

- Puyo Puyo Fever. Me gustan los juegos de puzzles, aunque yo del Tetris y del Puzzle Bobble no suelo pasar. La cosa es que más o menos el nivel era bueno en el caso de todos... hasta que llegó el turno de Gooey. Uno no sabía si iba rápido poniendo los puyos de forma aleatoria o si tenía muchas estrategias en mente. No me extraña que le llamen Kohsaka (sí, Kohsaka el de Genshiken, el friki videoconsolero que machaca a todos en cualquier juego).

- Marvel vs Capcom 2. Vale, aquí la cosa fue un poco extraña. Antes de nada, estuvimos debatiendo sobre por qué hay gente que escoge a personajes como Amingo (una especie de cactus con sombrero mexicano), Sakura Kasugano (la fangirl de Ryu) o Dan Hibiki (ese... peculiar personaje xD), que son de lo malo lo peor, de lo peor lo inferior. Claro que yo argumentaba que personajes malos como Dan podían romper la pana si se manejaban bien.
Y mi teoría se demostró. Con un equipo formado con Felicia, Pícara y Dan conseguí ganar a todos los demás. Si os digo que me quedé sorprendido, y más de que Dan diera el golpe final en tres combates (si bien usaba más a Pícara) de los seis. De todos modos, éste es un paso adelante para los fans de Dan Hibiki. xD

- Rival Schools 2. Había oído hablar de este juego de Capcom. Y, la verdad, me pareció de lo más raro que he visto en el mundo.
A ver, no me voy a quejar de los gráficos, hay que tener en cuenta que el juego tiene sus años y que, por eso, no son una maravilla. Pero ¿los diseños de personajes? ¿Un nadador que se mueve como si estuviera en el agua? ¿Una niña pequeña con raqueta y pelotas de tenis? ¿Una violinista con tirabuzones tamaño extra? Vale, que sí, que es un juego donde alumnos de escuela (y profesores) se dan de hostias, pero... ¿no hay cosas más "normales" en Japón? O.o

- Mario Kart Double Dash. ¡Cambio! Dejamos las peleas y la Dreamcast y pasamos a los coches... Coches asesinos, sin lugar a dudas. Luego dicen que Nintendo es infantil y que si pitos y flautas.
¡Diox! ¿Qué juegos hay donde puedas putear a tus enemigos, tirarles bombas, caparazones de tortugas y plátanos para sacarlos del circuito o ganar batallas con los coches? Estoy pensando que en el mundo de Mario todos son unos psicópatas reprimidos que sólo pueden desahogarse con los karts o con el Smash Bros...
Eso no quita que nos pasáramos un buen rato jugando. Vamos, que estuvimos corriendo y corriendo y corriendo...

- Super Smash Bros Melee. Cambio de juego, pero no de consola. A mí me gustó mucho el Smash Bros de Nintendo 64, así que éste no me iba a decepcionar. Y no lo hizo... es más, me pareció mucho mejor en bastantes sentidos, no sólo el gráfico, aunque se manejaba completamente igual que el de la N64.
Como el hambre era el hambre y habría que cenar algún día (aun habiéndonos hartado de patatas, palomitas [sobre todo] y refrescos), hicimos un torneo los ocho que estábamos. Aquí se demostró la supremacía de Al y Gooey sobre todos nosotros... De hecho, la final fue Peach (Gooey) vs Marth (Al). Ganó al final Gooey... Y confirmé que, efectivamente, en el mundo de Mario, más que en ningún otro mundo de Nintendo, eran unos psicópatas de cuidado. Sólo ver a Peach repartiendo estopa lo dejaba claro (normal, después de tantos secuestros se tenía que desahogar la buena señorita).

Tras otra invasión al cuarto de Gooey (donde nos tocó con el piano electrónico algunas tonadillas de videojuegos), por fin decidimos ir al restaurante chino y cenar (¡al fin!). Creo que pasamos más tiempo charlando que comiendo, pero bueno, al final pudimos llenar el estómago como buenamente pudimos.

Se podría decir que aquí acabaría la noche... bueno, después de unas partidillas más al Smash Bros Melee sí, pero en mi caso no.
Tras volver a Príncipe Pío (gracias al padre de Xian), me encontré con que el autobús nocturno para Villaviciosa ya se había ido (eran las 2:05, más o menos) y el siguiente estaría a las 3:30. Y empezaba a refrescar... por fortuna, una señora mayor y una muchacha decidieron ir en taxi y, claro, me veían ahí con la muleta y debí darles lástima o algo, porque me ofrecieron a mí ir con ellas. Y luego yo haciendo el Solid Snake (aunque él no tenía una muleta) para entrar en el campus porque la puerta de acceso para coches estaba cerrada (y ahí fue donde me dejó el taxi). Tampoco es que costara mucho meterse por debajo de la barrera, que estaba a algo más de medio metro sobre el suelo. Suficiente para que un coche no pase, pero no para que yo me escurra por debajo.

En fin, que no se puede decir que el sábado me aburriera, no... Veamos cómo me las apaño en Madrid y en Villaviciosa los demás fines de semana. :P

PD: Ah, sí, también jugué, por fin, al Jump Super Stars. No es una maravilla técnica, pero es un juego curioso en plan Smash Bros, pero con personajes de la Jump (esto es, con Goku, Naruto, Luffy, Bobobo, Yu-Gi-Oh!...). Muy gracioso y adictivo (¡y con Don Patch como personaje jugable!).

PD2: Si alguno no reconoce los nicks que he puesto, que no se preocupe. Lo importante es el frikismo desatado en toda una tarde y noche. xDDDDDDDDD