martes, abril 04, 2006

Crónica tardía de un Expomanga aburrido

Algunos sabéis que estuve en el Expomanga... y os preguntaréis que por qué no he hecho aún una crónica... La verdad es que ya he dado mi opinión sobre el Expomanga en los blogs de Trotty, Pedro y Viruete, si bien en los dos primeros ha sido donde he hablado más largo y tendido (en el de Viruete sólo comenté que se me habían escapado las genialidades, en el sentido ADLiano, del Expomanga).

Y básicamente, lo que voy a hacer aquí es decir lo mismo que en aquellos blogs, pero un poco más largo (aún).

En términos generales, el Exomanga me pareció distante y aburrido. Así de sencillo y ahí podría terminar la crónica y quedarme tan pancho. Pero seguro que alguno se rasgará las vestiduras por esto, así que vamos a contentar a la audiencia y explicar lo que pasó el sábado...

Veamos... me pego el madrugón que no debería pegarme los fines de semana. A eso de las 9 ya estaba despierto, me había duchado, desayunado y pillé el autobús. Tenía que hacer antes un encargo para mi madre y me sobraba bastante tiempo. Me di un par de vueltas por el Corte Inglés en busca de lo que quería mi madre y tinta para mi impresora. Así de emocionante empezó la mañana y así seguiría casi todo el día... ¬_¬

A las once y pico ya cogí el metro para Lago al encuentro de los MaGdrileños. Llego y me encontré con Al, Tonk y Yo_verde. Más tarde se nos unió Guges, que iba disfrazado de Urahara (un personaje de Bleach... yo ni idea, vamos); luego vendrían Xian, Towsend y Vero, una amiga de Xian que iba disfrazada de Mai Shiranui (sí, exacto la ninja exhibicionista de Fatal Fury xD). Una vez vimos que no falta nadie (los demás llegarían después o estaban ya de camino), pues nada, al Expomanga.
Llegamos y encontramos una megacola del copón bendito y parte del extranjero. Conseguimos colarnos (es lo bueno de que algunos tengan contactos :P) y luego se nos unió Lok con su maquillaje de geisha y su dollfie (o como se diga) de Edward Elric que se está haciendo en una maleta bien grande. Pues nada, entramos, nos encontramos con más gente (Termi, un amigo de Termi, Eme A, Ghanima y, finalmente, Bartu con varios fanzines del Studio Kat). Casi como que pasamos bastante tiempo (hasta casi la una) en la entrada entre que comentábamos el Katz Fantasy X-2 (especialmente las tiras de sprites de Tow), que a Guges y a Vero no dejaban de hacerles fotos (pasa lo que pasa si te vistes de un personaje popular y encima te vistes bien) y que Lok tenía que apuntarse al karaoke.

Luego tocaba lo típico: ¡dispersión! Y ahí fue donde descubrí que el Expomanga debería llamarse Salón del merchandising chorra o algo similar, porque básicamente era eso: merchandising, merchandising y más merchandising. Ni un manga interesante, ni un cómic no nipón interesante... Y uno veía a la gente dando vuelta como zombis, con mucho merchandising, cada cual a lo suyo... una situación bastante fría y distante, de verdad. Y más si lo comparaba con los años que he ido al Salón del Manga de Jerez. En serio, yo pensaba que lo que hacía grande a una convención de manga era la gente, y en Madrid como que me dieron una prueba más de que, si yo no tenía toda la razón, al menos la tenía en gran parte.
Menos mal que estaban los MaGdrileños, que si no... ¡aburrimiento puro!

Los mejores momentos, cómo no, sucedían fuera del Pabellón de la Pipa (¿por qué cada vez que oigo o leo la palabra "pipa" me viene a la mente Hamtaro? O_o). Entre la comida del restaurante chino (ya también en el grupo estaban Zarajota, Gooey, Drojan y alguien más de cuyo nombre no me acuerdo ^^U), nuestras charlas de cualquier frikada, dibujetes en la libretita de Xian... pues la verdad es que se pasaba un buen rato. Luego, claro está, había que volver al Expomanga, a ver cómo estaba la cosa y a ver a Lok cantar... claro que a ella le tocó cantar de las últimas.
Y por supuesto, el aburrimiento nos invadió. Estábamos cansados: cansados de dar vueltas por los mismos aburridos stands (sólo los de Glénat ofrecía un stand atractivo), cansados de ver las mismas cosas una y otra vez... y yo, en particular, cansado de tanto merchandising y tanta "actitud distante" del entorno otakito. A eso añadir algunos momentos y personajillos de esos que pasas vergüenza ajena, porque yo puedo ser friki, puedo estar como una regadera... pero sinceramente, hay cosas que me superan, y por mucho.

Nada, que fue mucho aguante para nada: casi dos horas más (de 5 a 7) rondando de nuevo por el Expomanga... tan aburrido y decepcionado estaba que ni me animó jugar al Viewtiful Joe de Nintendo DS en el stand de Nintendo. Si Viewtiful Joe no me animaba, nada podría animarme... al menos no dentro del recinto.
Claro, fuera del Expomanga uno está más relajado, respira aire más puro (en serio, el "calor humano" era sofocante a las tantas de la tarde)... y luego ya volvimos a entrar para ver actuar a Lok, para ir reuniendo a la peña e irnos a cenar.

Después de la cena la cosa seguía, pero claro... eran casi las doce de la noche, todos querían ir a casa de Al... Pero la casa de Al está en el quinto pino y más allá, con lo que mi tema de transportes iba bastante mal, la verdad. Así que ahí me despedí, sin nada más que añadir a un día que, si no fuera por los colegas, sería aburrido a más no poder.

En conclusión sobre lo que me pareció todo esto: no sé si volveré a ir al Expomanga... al menos, en caso de ir, no iría precisamente por el Expomanga en sí, sino por los amigos.

PD: Lamento no poder poner fotos... la verdad es que la cámara del móvil es infernal y si en el Kotei hubo suerte de que medio se veían, ahora va a ser que no... Pero bueno, siempre podéis ver algunas fotos en el blog de Guges y así admiráis la camiseta de Fetish Kitty de Xian. xD