domingo, junio 29, 2008

Ascendancy: Chamachies

Las especies de Ascendancy vuelven... ¡y aquí tenéis a los mejores!

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Chamachies: Investigadores determinados

Eres el Emperador de los Chamachies. Tu línea hereditaria ha reinado en la Ciudad de los Iluminados durante siglos.

Tu reinado sólo ha sido fortalecido por la anticipación del Cataclismo. Tu gente ahora está lista para desarrollar tus planes para escapar de este sistema estelar.

A los Chamachies les encantan los aparatos y la tecnología. Son capaces de hacer los mayores descubrimientos cuando se encuentran coaccionados. La presión aumenta su habilidad científica y amplifica su determinación, de forma similar a cómo la adrenalina potencia las habilidades físicas.

En su pasado reciente, una enorme y avanzada nave espacial pasó por el sistema Chamachie. Los alienígenas descubrieron que los puntos de entrada de las líneas estelares del sistema se habían vuelto inestables con el tiempo. Dijeron a los Chamachies que no podían predecir cuándo ocurriría el cataclismo, pero estaban seguros de que las fuerzas que se desatarían destruirían la estrella y a los planetas que la orbitaban.

El conocimiento de este peligro lanzó a la sociedad Chamachie a un frenético avance tecnológico y científico. La respuesta Chamachie al estrés aumentó su capacidad mental al máximo, y en unas pocas décadas pasaron de una civilización pre-tecnológica a una sociedad al borde de los viajes espaciales.

Habilidad especial: Los Chamachies son brillantes científicos. Pueden terminar inmediatamente una investigación en curso. (Activa) Necesita 89 días para tener suficiente energía para usarla.

Naves:
- Pequeña
- Mediana
- Grande
- Enorme


Opinión personal:

Los Chamachies tienen muchas razones para ser una de mis especies favoritas. Los lagartos humanoides en ciencia-ficción, bien llevados, son geniales. Y la historia de esta especie, aunque en realidad no se refleja nunca en el juego (ningún sistema estelar es destruido ni nada), resulta ser un interesante punto de partida tanto para explicar el gran avance Chamachie como para presentar su habilidad especial como algo natural en estos lagartos de seis patas. Y es una habilidad especial impresionante.

Cualquiera puede decirlo claramente: la habilidad de los Chamachies es asombrosa. Su capacidad de finalizar la investigación en curso al día siguiente de la activación de la habilidad especial supone una ventaja muy grande, especialmente cuando nos encontramos con investigaciones que pueden llevar centenares de días. Esto, combinado con las Ruinas Xenoarqueológicas, se convierte en la mejor baza Chamachie. Puede que tras terminar todas las investigaciones esta habilidad sea totalmente inútil, pero estarás muy avanzado tecnológicamente comparado con tus rivales. Y eso puede ser muy determinante.

Como raza contra la que jugar, suelen ser de los más avanzados tecnológicamente, pero también presentan dificultades a la hora de negociar. Hay que ser muy persistente con ellos.


Puntuación: 9 / 10

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- ¿Qué se ha podido saber de las naves de exploración? - preguntó el científico jefe Chamachie.

Los demás científicos Chamachies callaban, observando a uno de sus compañeros levantándose lentamente. En uno de sus cuatro brazos llevaba un pequeño dispositivo que continuamente mostraba datos a una velocidad vertiginosa. Pero cualquier Chamachie podía asimilar dicha información sin problemas.
El portavoz Chamachie se aclaró la voz y miró a sus compañeros, que tenían sus ojos camaleónicos fijos en él, expectantes.
- Sólo hemos recibido señales de dos naves, puesto que las demás siguen en ruta - comenzó a decir -. La "Odisea" ha llegado a un mundo-vergel, donde habitan unos seres llamados Arbryls, que han aceptado nuestra colaboración. Por otro lado, la "Descubrimiento" ha mandado una señal de auxilio al llegar a su destino.
Los Chamachies se miraron unos a otros y comenzaron a murmurar acerca de este último evento. El portavoz Chamachie alzó una de sus manos y todos callaron, observándole de nuevo con curiosidad.
- La señal de auxilio detalló un fallo en uno de los Segadores de Nano-ondas - prosiguió el portavoz.
- ¡Creíamos que era un motor experimental y que no sería equipado hasta que se hubieran hecho todas las pruebas necesarias! - exclamó uno de los Chamachies presentes, bastante mayor, alzándose y golpeando la mesa con sus manos inferiores -. ¡¿Cómo ha podido permitirse esto?!
El portavoz Chamachie simplemente negó con la cabeza. El científico jefe ordenó silenciosamente al alterado Chamachie que se sentara, cosa que hizo de inmediato.
- El informe ha sido enviado a los laboratorios de propulsión de la Ciudad de los Iluminados - dijo -. Los responsables responderán ante este acto, se lo garantizo.

El nerviosismo crecía entre los científicos presentes. ¿Cómo podía haber ocurrido algo así? Aquellas investigaciones se basaban en notas encontradas en unas antiguas ruinas, supuestamente de una civilización mucho más avanzada que debió existir antes de que el primer Chamachie abriera los ojos en este mundo, encontradas a varios días de la Ciudad de los Iluminados. Y además, aquellas notas estaban incompletas.
Nunca los Chamachies habían sido testigos de un error tan tremendo como el de equipar una nave con un motor experimental. Y esperaban que el portavoz tuviese razón y los responsables pagaran por esto.

- Esperemos que éste sea un caso aislado - murmuró entre dientes el científico jefe -. ¿Y qué hay de los informes de las investigaciones actuales?
- La Terraformación está casi concluida, sólo faltan unas pequeñas pruebas en una de nuestras lunas - dijo el portavoz -. Los Habitats son totalmente operativos. Y Murgatroyd acaba de presentar una nueva hipótesis.
- ¿Otra más? - si el científico jefe tuviera cejas, habría arqueado una al pronunciar esto -. Bien, dejaremos que continúe por el momento - miró entonces al techo con un suspiro y de nuevo al portavoz -. ¿Qué hay del departamento de robótica?
- Todavía siguen trabajando en la Microbótica, y...
- Que redoblen esfuerzos - interrumpió el científico jefe -. Necesitamos que esas nanomáquinas se encarguen de la automatización de nuestros servicios. Acelerarían muchos proyectos.
El portavoz asintió silenciosamente y antes de que cualquiera le preguntara, confirmó que eso era todo por el momento.
El científico jefe se levantó lentamente.
- Bien, señores. Les espero mañana en la siguiente reunión de evaluación - miró a todos y esbozó una leve sonrisa -. A pesar de los pequeños percances, todo va según lo previsto.
Los Chamachies se miraron entre ellos. Algunos asintieron, pero otros dudaban de si realmente todo iba tan bien. Después de todo, habían perdido una de sus naves y las investigaciones de robótica iban más lentas de lo habitual.

Despidiéndose unos de otros, los Chamachies abandonaron la sala ordenadamente. Sólo quedó el científico jefe, que seguía de pie, sus cuatro manos apoyadas sobre la mesa.

¿Cuánto había pasado desde que comenzaron estas "reuniones de evaluación"? Décadas, sí, pero ¿cuántas exactamente? Había pasado demasiado tiempo desde que aquellos visitantes de más allá de los confines de su mundo les advirtieron del Cataclismo. Seguían aún con la incertidumbre de cuándo se daría, de cuándo el sistema estelar en el que los Chamachies habían morado durante siglos iba a desaparecer para siempre. Cualquier día, todo lo que conocían podía dejar de existir.
Y ahí entraban estas investigaciones relacionadas con la carrera espacial. Debían abandonar no sólo este planeta, sino su sistema estelar, lejos de los efectos del Cataclismo. Debían encontrar la forma de expandirse por el cosmos, de colonizar otros mundos, de relacionarse con otras especies. Era una tarea dura, pero un Chamachie siempre sacaba lo mejor de sí mismo en una situación estresante... incluso si esta situación era la inminente desaparición de lo que ellos habían disfrutado y conocido durante siglos.

Un zumbido sacó al científico jefe de sus pensamientos. Se giró hacia una de las esquinas de la habitación, donde se podía ver un pequeño ordenador. El zumbido provenía obviamente de aquel aparato y el Chamachie se acercó a éste. Pulsando un pequeño botón en la pantalla, ésta mostraba la imagen de otro Chamachie, visiblemente más joven que el científico jefe.
- Señor, hemos recibido informes acerca de tres de nuestras misiones - dijo el Chamachie que mostraba la pantalla.
Al instante, la pantalla mostraba un plano simplificado de la galaxia, mostrando únicamente las estrellas que, según las investigaciones de los Chamachies, eran candidatas para poseer mundos donde podían darse las condiciones necesarias para la vida, ya fuera Chamachie o de otra índole. Tres de esas estrellas brillaban con mayor intensidad, rodeadas por un círculo rojo cada una.
- ¿Detalles? - preguntó el científico jefe.
- Panacea - al decir este nombre, una de las estrellas en rojo quedó remarcada al instante en verde -, donde se sitúa nuestra nave "Amistad", posee tres planetas que pueden albergar vida. Por otro lado, la nave "Pizarro" ha llegado a Chippendale - la estrella Panacea dejó de estar remarcada en verde, volviendo al rojo, y ahora destacaba en verde era una estrella bastante más alejada - posee cinco planetas, pero el mayor de ellos, por desgracia, es un yermo. Creemos haber captado señales de una civilización alienígena.
El científico jefe asintió, sorprendido al ver que en tan poco tiempo habían conseguido contactar con al menos dos especies que nada tenían que ver con ellos.
- La tercera nave, "Conquistador" llegó al sistema de la estrella Nougat - ahora era dicha estrella la que estaba destacada en verde -. Dos planetas capaces de albergar vida. La "Conquistador" llegó al más alejado de ellos. Hay unas ruinas que parecen haber captado el interés de los científicos designados en la nave y procederán con las tareas de excavación xenoarqueológica de inmediato.
El científico jefe volvió a asentir.
- ¿Algo más?
- No, señor, pero le mantendremos informado.
Una vez apagada la pantalla, el científico jefe al fin pudo recoger sus cosas y abandonar la sala de reuniones.

Y lo hizo con una confiada y amplia sonrisa.